Monday, February 26, 2007



TODO POR LLEGAR A PUCÓN

En la ruta a la salida de Linares, orden del alto mando de los mochileros, emprender camino hasta Pucón, cantidad de kilómetros por recorrer como cuatrocientos, es decir para cualquier persona que haga dedo eso es harto, sobretodo con la buena disposición de nuestros amigos automovilistas. Tenemos que tener en cuenta la seguridad que ellos mismos prodigan, a eso agregamos la mala fama del mochilero en general, aunque no vamos a emitir juicios de valor en este ítem. Proseguimos nuestro camino, donde queríamos llegar a Parral, en primera instancia, siempre en búsqueda de la Bencinera. A estas alturas del viaje parecía una obsesión, recorrimos su buen trecho, algunos definitivamente tenían muchas ganas de llegar lo más pronto posible, así que nos sacaron una buena ventaja en la ruta, yo con mi tonelada de ropa a cuesta iba rezagado haciendo dedo, que iluso. Paramos a descansar un rato y tomamos la decisión de tomar algo que nos llevará hasta una Bencinera, pagamos $400, y cinco minutos más tarde nos bajamos, gran negociación pagamos los kilómetros más caros de todo el mochileo, lo peor fue la Bencinera, le penaban las ánimas, lo más cercano a esas películas gringas que muestran la Bencinera perdida en medio del desierto, bueno ahí llegamos, cinco minutos esperamos no había ni personas atendiendo el lugar, así que a caminar se ha dicho, todavía nos quedaban 60 Km. para Parral y eran las 12:30 del día, algo atrasados en nuestras pretensiones de llegar a Pucón lo antes posible al mínimo gasto. Seguimos, el hambre arreciaba, el esfuerzo había sido de los buenos, una hora más tarde parábamos a comer una lata de atún, bajo una pasarela, rica la lata de atún pero para cuatro personas lo único que sirvió fue para acallar al indómito que a esa hora pedía a gritos que le echaran algo para entretenerse. Paramos quince minutos y después bus a Parral, excelentes negociaciones y a dormir un rato hasta llegar al terminal, nos bajamos preguntamos donde quedaba la Bencinera, parecemos disco rayado a esa altura, el guión parece repetirse, quizás los matices eran distintos, los lugares también pero la búsqueda de la Bencinera se mantenía, la respuesta fue negativa, que hacemos preguntemos por un bus hasta Chillán, a las afueras de este se encontraba la Bencinera que nos desviaría del camino, pero que sin lugar a dudas fue el trecho más rápido que recorrimos.
En Parral compramos para alimentarlos, el siempre fiel compañero de la ruta, ya parte de nuestra dieta el mortal kombat nuevamente nos salvo de la inanición, para capear el rato de espera nos pusimos a conversar con la joven que atendía en la línea de buses que viajaríamos a Chillán , muy cocoroca ella, se reía de cada sandez que decíamos, todo unos galanes de la ruta seguimos nuestro parloteo hasta la hora partir, nos metimos lo más rápido al bus, obvio que nos despedimos de la lola, estaba partiendo y, de improviso aparece ella, me dije recorcholis se nos enamoro la lola, y quiere viajar con nosotros, le tendremos que romper el corazón, cada uno tiene en mente a alguna mujer con la cual platonizábamos nuestro avanzar, quizás algunos no, pero bueno esto es para darle más sabrosura al relato, tan desprólijo de amor, quizás lo que menos tenga esta historia es amor. Aquí aparecía me dije, al final esa historia como de marinero que dejan un amor en cada puerto, los mochileros dejan un amor en cada pueblo. Se aproxima donde nos encontrábamos y escondiendo algo en su espalda, sería una flor para alguno de nosotros me pregunté, grueso error nos comienza interrogar, y de la nada saca el celular de Marucho que lo había abandonado en la recepción, se nos puso pálido el enano pero luego de los agradecimientos de rigor le volvieron los colores. Así nos dispusimos a dormir parte importante de nuestro andar, aprovechar las horas de sueño en cada bus, eran importantes para las energías que debíamos entregar después, llegamos a Chillán un par de indicaciones y a la Bencinera se ha dicho.
No entiendo como consideran los sureños las distancias y sus referencias a los sistemas métricos, los cinco minutos son siempre como media hora, y las dos cuadras como cinco kilómetros, será que andamos tan rápido los citadinos, que en realidad, el tiempo tiene que ser exacto y andamos apresurados por todo, para la gente del sur quizás media hora son cinco minutos pero bien extendidos y vividos, como que la vida para ellos pasa más lenta, mientras que a nosotros nos urge y media hora son como cinco minutos porque no alcanzamos a hacer nada. En fin, le pedimos indicaciones como a diez personas, cada uno salió con una versión distinta pero el camino era el mismo, lo único que hacíamos era seguir caminando, no sé si mis partners de la ruta se dieron cuenta que pasamos frente a una escuela que tenía unos murales preciosos, la Escuela México posee dos de éstos cada uno echo por los mayores exponentes del muralismo mexicano, obras de arte de gran significado y que la comunión del gobierno norteamericano, si es cierto son norteamericanos y no por eso gringos, y la alcaldía de Chillán. En nuestro caminar pasamos por una iglesia a meditar un rato, y nos metimos también a capear el calor. Chillán debe ser uno de los lugares donde el sol se siente hasta en la sombra, el desierto y los pueblos de sus alrededores por las razones climáticas en las que se encuentran deben tener condiciones similares, pero en esta ciudad estamos a una distancia razonable para sentir un poco más el fresco, definitivamente Chillán en verano es el infierno, y para sacarse esa sequedad de la boca de los viajeros hay dispuestos unas carpas como con 20 puestos de mote con huesillo, por la ruta que era antes la 5 Sur pero que ahora es el empalme de la ciudad con la Autopista, miramos con cara de deseo esos jugos, imaginándolos helados bajando por nuestra garganta saciando la sed, para no ser menos saciamos la sed pero tomando agua que llevábamos, íbamos en plan de ahorro, así que cada peso contaba.
Después de una hora de caminata por la ciudad, algo nos sirvió para llevarnos una impresión de ésta, llegamos a Chillán viejo, si el mítico lugar donde nació Don Bernardo, la misma ciudadela antigua que para el terremoto del 1939 se vino abajo, por eso Chillán tiene dos partes la nueva de donde veníamos y el viejo, mantenido por su carga histórica y las casas estilo colonial que se mantuvieron en pie o han sido restauradas. Tomamos un bus que nos dejaría en la ruta, al lado de la Bencinera, como mencionaba antes esto de las distintas distancias, quedaba harto lejos el lugar diez minutos en un bus que se fue a ochenta por hora es un buen recorrido que nos ahorramos. Al fin la Pecco de Chillán Viejo, que lindo era ver un lugar tan vivo y lleno de vehículos que nos podían llevar, pero bajando del bus miramos y encontramos dos grupos más de mochileros, competencia, se me vinieron a la mente las clases de economía y administración, las de economía y sus asignaciones eficientes, aunque en ese momento me fui por un punto ineficiente quería que tuviéramos el monopolio para hacer dedo tranquilos y nos llevarán, total nosotros manejábamos el mercado, a su vez me vino el lado administrativo y como podíamos sacar nuestras fortalezas para vender el producto, después de un breve análisis FODA; Fortaleza, tenemos buena labia y proactivos; Oportunidades, la cantidad de vehículos y el lugar estratégico que nos ubicamos; Debilidad, éramos cuatro y los otros un número menor, por lo de andar más fuerte que el metro en verano no era impedimento, todos andábamos en la misma; Amenaza, realmente la única que nos podía perjudicar que los compadres se pusieran densos y quisieran imponer un orden FIFO, tal como se manejan los inventarios, “firts in, firts out”. Pero no sucedió nada de los puntos negativos, Marucho y Chacalonero fueron a buscar agua y tantear el terreno, mientras yo me estire en el pasto a descansar unos diez minutos.
Llegaron los chiquillos, Chacalonero puso su mejor cara, y listo nos fuimos a los tres minutos, muertos de la risa mirando para atrás la cara desencajada de los competidores, que crudo es el mercado a veces pero de la competencia sobreviven los más aptos, eso creíamos, habíamos tocado el cielo llegaríamos a Temuco en un rato, y de ahí a Pucón, nuestro conductor amigo, todo un Schumacher de la conducción, iba a 160 km./hr., soplado por la pista, quizás una persona más mesurada habría pensado que a esa velocidad era muy imprudente, pero queríamos avanzar y eso era todo, nos salió todo un conversador el Schumi, le hacíamos una pregunta, cinco minutos de respuesta, era gastrónomo, eso no significa que era alguien que se dedicara a investigar sobre gases, aunque sus comidas algunas veces lo generan, ah! verdad, se les conoce como Chef, nos contaba sus aventuras, de improviso el compadre dobla a la derecha, y nos dice acelerando a fondo voy a Conce les sirve, todos con cara de circunstancia dijimos si claro no hay problema. Para quien no se ubique en el mapa, estábamos en Chillán, la próxima ciudad grande era Los Ángeles, no es California-USA, de echo la ciudad chilena es más antiquísima que su par estadounidense, pero definitivamente LA., es más conocida en todo el mundo, la ciudad ésta dista de Chillán unos 40 Km., hacia el sur por la Autopista, entonces desviarse hacia Conce 90 Km., hacia la costa, siendo que con esa distancia habríamos llegado por Collipulli, al comienzo de la novena región, no es ningún ahorro de tiempo, pero como andábamos de aventura nos reímos y seguimos hacia una de las ciudades más rocanroleras del país, después de 35 minutos de conversación donde Party Boy realizo exactamente siete preguntas, recordar las respuestas de cinco minutos, llegamos a Conce harto rápido con Schumi, agradecimos y una vez marchado nuestro partner de la conducción, nos reímos un rato y partimos al terminal de buses, negociamos el precio de los boletos, como siempre sacamos unos resultados excelentes.
En lo personal me fui al baño, y di de baja a mi polera de batalla rutera, cuando no te soportas tu propio olor es que no te deben caber dudas que andas podrido, renacido y con un buen “bouquet”, esperamos el bus, nos subimos y sobamos las manos calculando que en tres horas más estaríamos en Temuco, alrededor de las 10 de la noche, y en esa alcanzábamos un bus a Pucón, pero no paso eso. Llegamos al terminal de Temuco un cuarto para las doce de la noche, es decir el bus paro en todos los pueblos que pudo, de echo a los zancudos y demás insectos se los llevaba en los parabrisas pero disminuía la velocidad para que se pudieran adherir bien, claro no habíamos estimado eso en la proyección de llegar, recorrimos el lugar para encontrar algo para comer, todo cerrado, luego preguntamos si existía algo alrededor, grillos de respuesta. Salimos con Marucho a comprar algo, más alejado del terminal, por cada Servícentro, nada, de echo una de las dependientas nos dijo que le daba lata prepararnos unos sándwiches que ofrecía el local, en verdad no fue así, pero dijo que los panes estarían listos como a las tres de la madrugada, muy diplomática ella. Proseguimos nuestro andar y nos encontramos con un almacén, bendiciones para el cielo, estaba abierto, tenía de todo y lo mejor había pan y mortal kombat, ¡yupi!, gritaba Marucho. Una vez hecho esto nos fuimos al terminal, degustamos con gran alegría nuestro alimento, y comenzamos a hacer hora hasta las seis de la mañana en el terminal para agarrar el primer bus a Pucón, el sueño nos fue venciendo poco a poco, cada uno agarro su saco y se estiro donde pudo, yo me fui a un rincón oscuro, abrí el aislante y al suelo, los chiquillos en las bancas de enfrente se acomodaron, ahí desperté a las 05:25, y por los parlantes escuché “wawa cua cua”, cresta la profe de Charly Brown, me levanté y escuche más claro “andén cinco, bus Jet South con destino a Pucón, chuta nos sirve, me acerque al auxiliar, le quedaban asientos y por $1500 a Pucón, el pasaje más barato era a $2000, así que partí soplado a buscar a los muchachos que estaban con la pata suelta, en el sueño dos mil, los desperté y les dije “nos vamos perros, bus a luca quina”, asi que todos arriba del bus salón cama, con todas las anécdotas, viejo califa que abrio la puerta del baño mientras un lola estaba haciendo sus necesidades, más adelante gordito metalero, con un concierto de Iron Maiden para toda la gallada, otro viejo que se pegó con la tele en el bus en que íbamos a Temuco, más el pendejo que se quedó encerrado en el baño y pedía auxilio, con la mamá diciendo quien estará encerrado haciendo tanto boche, cuando sale el enano se da cuenta que era él, la mama del año y nosotros muertos de la risa.
Como arte de magia nos quedamos dormidos, y llegamos a Pucón, al fin, tomamos contacto con Crazy for Love, quien después de media hora de sueño, había estado correteando hasta temprano, como a las siete de la mañana nos fue a buscar, para hacer hora para irnos a Caburga, donde la Srta Lux que nos estaba esperando por esos lares, así que tempraneros la llamamos para darle aviso que estuviera lista por que Team Prole había llegado, una vez en puerto descansamos, hablamos todo el rato con Crazy le comentamos nuestras aventuras, conversación coloquial bien amena, pafff estamos en Pucón así como super Top, ahora que se nos vendría sus carretes, matar al personaje, y otras cosas más que más adelante se contarán. Salió extenso, pero fue sin mucho esfuerzo, cuando se disfrutan las cosas las palabras brotan con fluidez….

Sunday, February 25, 2007


I LOVE FAMILY


Una extraña señora
deja sus prendas perdidas
de la mirada de su marido.
El hijo que estudia
para solventar a su progenie.
La hermana que mira el cielo de la habitación
y enciende el cigarro que encierra,
el placer de morir poco a poco.
La madre moribunda vaga por laberintos
de mejores tiempos.

La señora encuentra
al marido junto a una mujer fumadora.
El hijo que encuentra a su abuela
en el hospital psiquiátrico donde vaga
por una progenie que nunca verá nacer.

La hermana grita que no es lo parece,
mientras la señora aleja las prendas de la mirada de su marido.
Ésta sale de la habitación,
él tras ella.
Ella lo invita a descansar
él le pide perdón.

Vuelve a la habitación y una fumarola
le dice a su hermana que en humo y cenizas
iba a perecer,
murió poco a poco.

Ella aleja sus prendas de la mirada de su marido,
éste tienen la vista perdida en el horizonte
se nota que no hubo perdón.
Se aleja de ahí en busca de aquel hijo,
que su madre en el hospital siempre vio aparecer.
Va de blanco,
porque el mantuvo la pureza del amor
decía la madre.
Que viajaba a los mejores tiempos,
donde sus hijas eran castas
y que un lío de pasión
en la locura sumió.

Si la madre no asumió
que ellas se perdieron
en sus narices,
cuando se lavaba las manos
ante el amante furtivo
que dejo de lado la castidad de ellas.

Se caso con una de ellas,
mientras la otra era la amante.
Ese de blanco no era hijo de ella, ni tampoco de sus hijas
de donde apareció,
es su conciencia que se fue a blanco
y que en algo de pureza se custodio.

Esta es la familia en que alguno de ustedes quiso crecer,
de seguro no.
Pero puede existir mientras
no entendamos que es la familia.

Friday, February 23, 2007


SENDERO DE LOS BRUJOS (CALCURRUPE)


Veo llegando a un montón de jóvenes
con sus caras llenas de anhelos,
sueños por cumplir
un mundo nuevo que quieren construir.

Veo a un joven que menciona no tener experiencia de ser jefe
pero que nació para guiar.
Escucho de una moza lo atractivo que era esta empresa,
me preguntó si se sentirá satisfecha por ser tan auténtica y carismática.

Diviso a una muchacha de dulces primaveras,
escondiéndose por la responsabilidad
pero me equivocó
sólo se prepara para abordar con delicadeza y ternura
una responsabilidad de la que nunca podrá escapar.

Me fijo en dos tórtolos,
no los veo preocupados por trabajar
sino que están alimentados por compartir
y jugar infinitamente
como la energía que desprenden un millar de infantes
en su inocente despertar.

Veo a un joven trabajar y ordenar,
será que en su mente tiene claro
que trabajando con mucho orden
puede lograr lo imposible.

Alguien de los nombres juntos me llama la atención
se encarga de servir,
observa a cada uno para saber donde acudir
en su canasto lleva los dones
de la entrega desinteresada
labor multiplicada
por cuantos fueron
cautivados por su silencioso actuar.

Observo a un mozo de lento andar
que en su corazón hay un gran pesar,
pero el que sirve desde el dolor
es bendecido en su corazón.

El loco en todo grupo humano es mirado en menos,
consigo trae mucha alegría,
es un extremista de los sentimientos,
en un mundo cerrado
este abre las puertas de par en par.
El loco es sabio
sabe siempre
donde poner su sobredosis de energía vital.

Recuerdo a un joven
que la moral había de preservar,
quizás cuide los verdaderos valores
pero de cuidados no se puede fiar
si los vive sabrá lo que realmente
cada valor le debe enseñar.

Me ilumina su andar
la veo con entusiasmo trabajar,
se le nota responsabilidad
podría enumerar un montón de calificativos formales de su accionar
pero lo que me marca
todo lo que hace
es porque disfruta
vive por eso,
no para eso.

Busco un lugar donde descansar,
me viene a la mente de manera fulminante
como matar el Carpe Diem,
Susi & Suci
dejan huellas como se puede vivir
y no sobrevivir.
Es una nueva filosofía de relajo
de parar y enumerar nuestro actuar,
de dejar en claro que siempre se necesita un lugar donde
poner los sesos a enfriar y,
que el corazón vuelva nuevamente
a su pausado andar.

En el Sendero de los Brujos
algo de encantados hemos de quedar
pero el encantamiento es dado
por los que en verdad
tienen a esta vida algo que dar.
Darse por completo,
apasionarse por trabajar,
entregarse por los demás
hace que nuestro corazón
se agite y se enamore,
como yo me he enamorado,
por el que se entregó
por todos nosotros.

Para todos los que compartieron esta maravillosa experiencia, sea mi agradecimiento infinito, a cada uno de ustedes los llevo en mi corazón, como tantos otros que me han enseñado que el compartir es el motor de la vida, y que todos juntos podemos lograr lo que sólo no somos capaces de realizar, para darse debe existir alguien a quien beneficiar, y creo que por ustedes he sido insoslayablemente beneficiado.

Eso es todo disfruten las vacaciones que en verdad se las merecen, pero no olviden nunca que donde se encuentren en cada uno de ustedes se ha forjado un servidor….
Aloha
Salú
FABIÁN

Thursday, February 22, 2007




El Cuestionamiento para que Tío Loco tuviera su momento cursi.

De Curico nos llevamos solo buenos recuerdos, la estadía se nos alargo por motivos que no entraremos a detallar, pero como grupo en forma individual nos hemos preocupado por divulgar. La ruta nos esperaba y según el itinerario a mi familia le correspondía recibir a estos mochileros, salimos de la ciudad del pecado, en dirección a la 5 Sur para hacer dedo hasta el próximo destino Linares, ciudad que nos acogería para poder deleitarnos con la magia de la gambeta y la buena técnica del Matigol, después de todo lo que sucedió, en realidad tanto apresuramiento para ver a la Selección fue una excusa para seguir avanzando y llegar, lo antes posible, lo más al sur que fuera posible.
Llegamos al servícentro de la concha, en nuestro viaje seria el lugar idóneo para hacer dedo, de manera que nos alejarán de la ciudad donde las tortas hicieron que nuestros cuerpos pernoctarán un día más. Nuestro plan era subirnos a algún medio que nos soportará a los Four Fantastic, y nuestras casi dos horas de caminata que se hicieron evidentes en las sudorosas poleras, una mezcla rancia de esfuerzo con su dosis de alcohol que ningún desodorante podía eliminar. Grata fue nuestra sorpresa, quizás me extralimite en el lenguaje, fue una sorpresa algo incómoda encontrarnos cerca de un seudo bus, quizás las micros enchuladas del Transantiasco eran unas limusinas en comparación a este bus enchulado que en sus metraje tenía de todo para atender a los enanos que viajaban en él. Tenía dos pisos, donde fácilmente deben haber cabido unos 70 cabros chicos, del vistazo rápido que dimos había un grupo etareo bien diverso, desde pitufos de cuatro años hasta quinceañeros, que como dice mi sobrino mayor tenía pinta de pokemones, esos cabros que escuchan hardcore como música y se visten bajo sus influjos, pero que en las fiestas son los reyes y reinas del perreo chacalonero, aquel estilo de baile que los púberes se encuentran rozando sus cuerpos lo más posible pero con ropa, creo que ésta es el último bastión para el liberalismo sexual que vive nuestra juventud, quizás tendríamos que pedirles a los chinos que produzcan fibras, las cuales generen una disminución del libido juvenil. Me salió el puritano, me desvié del tema pero era necesario contar esto.
Tuvimos nuestros encuentros místicos-religiosos aunque hubiera sido en sueños con el Profeta, pero ahora nos encontrábamos frente a frente con el encargado del bus porta enanos en búsqueda de las vacaciones felices, cuando uno lee en el diario casos de pedófilia y manipulación de niños se le erizan los pelos, ahora cuando esas ensordecedoras historias se mezclan para dañar la honra de una persona, el tema se pone peliagudo y cuando tienes en el “face to face” al cura Jolo te cuestionas si debes pedirle un favor, puede ser que te encuentres con historias más turbias y sórdidas, bueno cabe destacar que lo religioso se unía a nuestro viaje, un profeta, ahora un cura pero que había estado envuelto en un rollo de película finalizando en algo su participación colgando los hábitos y emparejándose con la asistente social de la fundación que acoge a los niños descarriados de esta sociedad y que en ese bus iban a deleitarse con sus vacaciones, todo lo que encerraba el individuo es de esas historias bien turbias, El Padrino es un chiste ante las tramas de la vida real.
Llenos de incertidumbres le pedimos si nos podía llevar, el no fue rotundo con eso nos libero de todos los cuestionamientos que nos habíamos hecho, ya liberados pero no por eso preocupados en algún momento por la calidad moral de aquel tipo y las enseñanzas que le podía dar a esos peques nos desconectamos y partimos a la salida del Servícentro Concha, dos minutos más tarde íbamos presentando nuestras credenciales en una Peugeot Partner, que nos acercó hasta Talca, después de seguir caminando para volver a la 5 Sur y conocer en algo la ciudad entramos al alero de la ruta y proseguimos nuestra caminata en pos de alcanzar la Bencinera Pecco, después de una hora de caminata vimos como un espejismo una señalética de la Bencinera, caminamos hasta el lugar como una hora y media más, el único aliciente era llegar a aquel lugar donde se nos haría más fácil que alguien nos llevará, autos y camionetas solo con sus conductores no nos paraban con sus 120 Km./hr. a lo menos, pero con esa velocidad, lo único que nos daba era aire para el sol abrasador que nos pegaba sin consideración, creo que tanto articulo leído sobre el calentamiento global y la posibilidades del aumento de las temperaturas, y estaciones más marcadas, nunca se me había quedado tan claras, la experiencia da a entender cosas que lees y quedan en el subconsciente pero que a la hora de caminar y sentir el letargo de las horas bajo el sol inclemente, se ilumina el pensamiento y desarrollas esa habilidad de comprenderlo todo.
Grande fue la desilusión cuando nos dimos cuenta que aquel cartel de la Bencinera no era la entrada a ésta sino la publicidad de que 10 kilómetros más adelante se encontraba nuestra meta, pero más aún era el cansancio y la resequedad de nuestros labios por la sed que nos acongojaba, sacando nuestras reservas de líquido y recordando el pan con mortal kombat de las horas anteriores, nos dispusimos a descansar en un paradero. Todavía nos quedaban alrededor de 70 kilómetros para llegar a Linares, nos miramos todos, probemos con un bus lo menos que escuche, incluso de mis propios labios, “estoy hecho bolsa”, encomendamos a Marucho la misión de parar el bus y negociar, con su cara de niño le hizo toda clase de muecas a los chóferes, hasta que paro uno después del parloteo de rigor, grita: “mil ocho”, chuta mucha plata, pero siguió conversando con posterioridad de ver nuestras caras, se devuelve nuevamente con su cara de niño con juguete nuevo, “nos vamos como estudiantes a $600”, pescamos nuestros bolsos, los tiramos a la maletera, encontramos unos asientos acogedores, además de tener calefacción, que mejor para una siesta antes de llegar a Linares, esa es una de las cosas que pudimos desarrollar en nuestro mochileo, la capacidad de dormir donde fuese, incluso para mi que era una tortura dormir en buses, puedo decir que han sido unos sueños en otra dimensión.
Llegamos al terminal de Linares, nos metimos como pudimos en el auto de mi hermano y partimos a su casa, una rica cazuela nos esperaba, después Rocky 6, su conversación loca antes del partido, entretanto el Agu, mi sobrino volaba desde nuestras mochilas como Superman, si es verdad, él es así. Súper-Inquieto, Súper-Expresivo pero sobretodo es mi Súper-sobrino, con el respeto que se merecen todos mis sobrinos y sobrinas, es al único que fui a ver a la maternidad, estuve con él a la hora de nacido, quizás por eso exista el vínculo especial, pero lejos la mayor alegría que me han dado también fue por él, Tío Loco es el padrino de bautismo de Agu, y eso me hace quererlo más, la responsabilidad que tengo con él se debe a mi irresponsabilidad de consentirlo en todo, tirarme a jugar con él, luchar y seguir todas las aventuras que en su mente pura pueda imaginar. Lejos debe ser la única persona de este planeta que por su ingenuidad me descoloca, el único que me hace lagrimear, Party Boy le pregunto: ¿Por qué le dices Tío Loco?, “…ehhhhh, le digo Tío Loco porque yo lo amo”, puafff, descolocado con su respuesta, y lágrimas por mis mejillas, como dirían podría ser el momento cursi del mochileo para Tío Loco, pero lo cursi tiene una dosis de planificación, el enano no planifica, porque los pendex tienen esa capacidad de hablar desde el corazón.
Bueno en lo personal pude ver la ecografía de mi futura sobrina, todo fue emoción claro que duro poco, teníamos que proseguir con nuestro camino, nos alejamos de Linares al día siguiente, mi corazón iba hinchado de las bendiciones que me había dado compartir con mi familia, pero lo más grato fue compartir lo mismo con mis compañeros de ruta, quizás las aventuras que nos siguieron con posterioridad se pueden recordar, y es cierto, pero en lo personal si se hubiera terminado el viaje en ese mismo instante me podría haber bajado del mochileo feliz, pero un llamado relámpago desde Pucón hizo que cargáramos pilas y estuviéramos de nuevo en la ruta…..

Tuesday, February 20, 2007






Toda semejanza con la realidad es solo la mera coincidencia, de que el autor se encontraba en el momento y lugar indicado.
Los personajes y acciones provienen de la mente de quien escribe, esa es la gracia, yo cuento la historia como quiero.

TODO POR LA MALDITA TORTA CURICANA.

Nos juntamos en el terminal de buses, llenos de esperanzas, ilusionados por las aventuras que se vendrían, pero nadie nos preparo para lo que sucedería horas más tardes en nuestra nobel empresa rutera.
Todo partió calmado, Marucho con su amurramiento tempranero nos alegro la vida, Chacalonero sacaba al lustre que no existiría nada de moral en el viaje, Party Boy iba dispuesto a rockanrolear con cuanta dulcinea se le tropezará en el camino y yo, Tío Loco, apelaba a tener un momento de cordura para no cometer los excesos del pasado.
El viaje fue raudo, como teletransportados en la máquina del tiempo llegamos a destino, Curico, tierra fértil en tortas curicanas, obvio, las cuales fuera de todas las leyendas que pululan en el colectivo nacional son, en verdad, deliciosas. Las pudimos admirar por largos minutos antes de dar rienda suelta a nuestro apetito voraz.
Eso de devorar las tortas solo fue un trámite el destino algo más nos tenía preparado, quizás nunca visualizamos y proyectamos en nuestras imberbes mentes que aparecería delante de nosotros el Profeta, quien nos menciono que bajo su compañía podríamos encontrar tortas a mejores precios, de todos los gustos y sabores para ensalzar nuestro exquisito paladar. Bueno encontramos que el tipo se manejaba en aquellos temas y no dudamos de su ofrecimiento, ya en tierra derecha, nos dispusimos a degustar una torta Mistral-Cola, era exquisita pero con el tiempo nos fuimos dando cuenta que bajo su sabor extraordinario, el Profeta nos iba poniendo trampas para que cayéramos bajo sus influjos, unos durmieron, otros bailaron, en verdad todos bailamos, pero lo peor fue que Party Boy pasó toda la noche en el WC, nadie se explicaba por qué, después llegamos a la conclusión que fue el exceso de torta curicana, se le repetía a cada rato, lo perseguía, una especie paranoica de repetición eterna.
No lo dejo tranquilo en toda esa noche, pero era tanta la tentación de las tortas que volvía a caer en sus tentáculos del sabor, como embobado sin pensar en lo que hacia, quizás los momentos de lucidez volvían en el WC cuando escuchaba entre las sombras que la estaba cagando, pero el decía déjenme cagarla con tranquilidad, me encuentro en el lugar perfecto para hacerlo.
Fue así que deambulamos por esos laberintos del placer culposo, de repente, nos vimos botados al lado de un cerro con el día nublado y amaneciendo, sin recordar como habíamos llegado hasta ahí, deambulamos por una plaza comiendo junto a los perros, conversando con el cajero automático y el guardia para que los dejarán dormir tranquilos en la banca de aquella plazoleta cuyos inquilinos miraban con desconfianza a esos imberbes que venían a usurpar de sus terrenos, escuchamos despotricar a un joven que había perdido su empleo por caer en los embrujos del alcohol, tomamos una micro que nos dejo frente al local del Profeta y sus tortas, nos dormimos en aquel lugar con el fin de despertar y pedirle las explicaciones correspondientes por el embrujo al que habíamos sido sometidos.
Nos despertaron, fue profundo el sueño en las dos horas y media de viaje, era el asistente del bus que nos decía que estábamos pronto a llegar a Curico, nos miramos como compartiendo el sentido común del sueño, quizás era la premonición de la conexión que logramos en nuestra aventura.